Tribunal Jurado

Raúl Jiménez
Raúl Jiménez
2020-06-16
Verificada
Grandes profesionales. Los vi en televisión y tras varias indagaciones en internet me convencí de su gran experiencia. No había problemas en atenderme con cada una de las dudas que surgían ya sea por email, whatsapp o directamente una llamada. Mi (ahora ex) mujer, no está tan contenta con ellos como yo. Los recomiendo efusivamente a todo el que tenga un problema. Gracias por todo Manuel.
jose burgos torres de navarra
jose burgos torres de navarra
2020-06-11
Verificada
GRACIAS en Mayúsculas a Javier y Manuel Rincón . Su actuación en mi caso fue perfecta por Humanidad, Profesionalidad y Eficiencia. Los recomiendo sin genero de Dudas.
Marta Martin
Marta Martin
2020-06-02
Verificada
Trato inmejorable, atención de primera y muy profesionales. Todo un acierto contar con su ayuda
Franz Sánchez
Franz Sánchez
2020-05-28
Verificada
Personas que explican el Derecho a Personas. Pocas definiciones pueden explicar mejor el servicio que Manuel y Javi me ofrecieron cuando fui a consultarles a su despacho. Me explicaron mi situación legal, las leyes involucradas, así como la estrategia a seguir en mi caso. Fue un acierto ponerme en sus manos y desde aquí mis gracias.
Javier Pereira
Javier Pereira
2020-05-28
Verificada
Tuve un problema legal y les encontré por internet. Trato profesional y personal magnífico. Muchas gracias Javier y Manuel
Javier Caselli
Javier Caselli
2020-05-27
Verificada
Un despacho de referencia en Málaga, y los motivos son sobrados. En seguida sorprende la cercanía en el trato y el interés por tu caso, por no hablar de la profesionalidad y buen hacer durante el desarrollo de todo, desde el principio hasta el final. Recomendables 100%.
Javier Quevedo
Javier Quevedo
2020-05-27
Verificada
Excelentes profesionales, atención personalizada y gran dedicación e implicacion en los asuntos. Recomendable 100 x 100
J. Eugenio Ruiz
J. Eugenio Ruiz
2020-05-26
Verificada
Su profesionalidad destaca por encima de todo.
Marilo Ruiz
Marilo Ruiz
2020-05-26
Verificada
Buena experiencia, destacando el asesoramiento y la atención personalizada.

El Tribunal Jurado es un órgano encargado de juzgar determinadas causas de delito ante los artículos 26 y 83. Estos dependerán directamente de la Ley Orgánica del Poder Judicial, principalmente en el artículo 1 de la Ley Orgánica 5/1995.

El Tribunal Jurado tiene funciones jurisdiccionales de ciudadanos que no requieren conocimientos ni titulaciones en Derecho. Es un canal de participación ciudadana en la administración de Justicia.

La ciudadanía dispone de otros instrumentos de participación, a través de la acción popular. Se permite a cualquier ciudadano español, natural o legal convertirse en parte acusadora en cualquier delito. 

Partes de conformación del Tribunal Jurado 

La participación en la administración de justicia a través del Tribunal Jurado significa que el proceso penal será escuchado en la corte. El resultado dependerá de un tribunal de ciudadanos, jueces legos o no juristas.

Se les confía en el ámbito penal, el rol tradicionalmente asignado a magistrados profesionales en los tribunales. Esta particularidad afecta muchos aspectos de su regulación legal, desde su composición hasta su competencia.

Comprendiendo principalmente su demarcación o el contenido de su función, incluyendo aspectos relacionados con su procedimiento. Lo que no se cuestiona es su condición de órgano colegiado delictivo.

Está integrado por un Magistrado, que lo preside, más un colegio de nueve ciudadanos jurados elegidos al azar.

Tribunal Jurado

El modelo que aplica en España para el Tribunal Jurado 

El modelo definido en la ley española de 1995 pertenece a la categoría de jurado puro, frente a jurado mixto. Los jurados puros son aquellos compuestos exclusivamente por jueces legos,

Se habla generalmente de ciudadanos elegidos ad casum para contribuir al juicio sobre la percepción de la sociedad. De ahí la manifestación del principio democrático en el seno de la justicia.

El mixto está formado por jueces judiciales y jueces legos en diversas proporciones, según en qué sistema nos encontremos. El jurado puro es propio de las naciones de la tradición jurídica angloamericana.

Los argumentos estuvieron presentes en el debate previo al establecimiento del tribunal jurado en España. Tras la restauración de la democracia y han continuado desde entonces. 

Para el mixto, el principal problema es que el juez profesional ayuda a los ciudadanos a obtener el veredicto. Se garantiza que la decisión final se base en criterios legales y no en otras condiciones ajenas a la ley. 

Se ha alegado que el abogado, en base a sus conocimientos jurídicos, puede igualmente condicionar la decisión final. Reduciendo el trabajo de los ciudadanos al de meros espectadores.

Esto rompiendo la igualdad que debe tener para presidir la relación entre los miembros de todas las autoridades judiciales colegiadas.  

Frente al puro jurado, el desconocimiento jurídico de los ciudadanos responsables de la decisión no garantiza el cumplimiento de la ley. La falta de formación jurídica del jurado no respalda en modo alguno el deber de justificación de sus decisiones.

Las bases teóricas para el establecimiento del Tribunal Jurado en un sistema legal son diferentes. El primero de ellos radica esencialmente en el deseo de aplicar el principio democrático en la administración de justicia. 

Se entiende que dado que el poder judicial es una emanación del pueblo. La participación de la ciudadanía en la administración de justicia es la socialización del Estado.

Estructura de nombramiento en el Tribunal Jurado 

Como en todos los sistemas de jurado puro, la composición se hace ad casum, es decir, por la causa en cuestión. El objetivo principal de esto no es imponer una carga particularmente pesada a las personas que no son jueces profesionales.

Más bien se busca distribuir la carga de apoyar al jurado entre tantos ciudadanos como sea posible. En cuanto a la elección del presidente del magistrado, la selección no presenta mayores dificultades.

Se realiza en base a las reglas de reparto establecidas entre los magistrados que integran la audiencia del tribunal competente. 

Para la selección de los nueve ciudadanos del jurado, así como de los dos suplentes, se aplica la Ley Orgánica 5/1995. Esta contiene una serie de reglas para su decisión final el día de la Constitución del Tribunal.

Se rige por Real Decreto 1398/1995, modificado por Real Decreto 1271/2012 del Ministerio de la Presidencia de 31 de agosto. El proceso de selección se divide en tres niveles sucesivos. 

En la primera de estas listas se elaboran a partir de las del censo electoral de las provincias para cada una de las provincias españolas. Las cuales son incorporadas por varios candidatos a formar parte del jurado-tribunal de las causas celebradas en los dos próximos años.

 Una vez realizado el sorteo y elaboradas las listas bienales de candidatos al jurado, el siguiente paso es crear una segunda lista. Esta depende de la primera una vez que ya se ha iniciado la motivación del tribunal del jurado.

Los candidatos para estos procesos penales son invitados por el secretario de la reunión constitutiva del jurado. 

La tercera etapa tiene lugar antes de que se abra la audiencia. Se lleva a cabo la selección final de los nueve jurados titulares más los dos suplentes para el puesto vacante. 

Los sujetos que conforman al Tribunal Jurado 

Una vez elegidos, prestarán juramento antes de la formación del presidente del magistrado y del Tribunal Jurado. El acto del juramento o la promesa debe no tienen mayor valor en comparación con el protocolo puro. 

Este procedimiento está regulado en los artículos 13 a 23 y 38 a 41 de la Ley Orgánica del Tribunal Jurado. Los candidatos incluidos en la lista tienen derecho a presentar los alegatos pertinentes ante la autoridad competente para obtener su exclusión. 

En el caso de la lista de candidatos las partes en el proceso pueden impugnarla. 

Ante alguna de las incompatibilidades o prohibiciones legales que implican a los jurados.

En el estatuto del jurado, cada parte también puede utilizar las llamadas impugnaciones irrazonables. Son impugnaciones, que consisten en el derecho de los acusadores y acusados a excluir una serie de impugnaciones del jurado. 

Los requisitos que exige la ley para formar parte del jurado son ser mayor de edad, poder ejercer plenamente los derechos. Poder leer y escribir, ser parte de los municipios de la provincia donde se cometió el delito.

No tener impedimentos físicos, psíquicos o sensoriales para actuar como jurado. Es necesario que no se prevean prohibiciones, impedimentos, incompatibilidades o excusas para formar parte del jurado. Esto de acuerdo con los artículos 9 a 12 de la Ley Orgánica 5/1995.

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