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      馃銆怑STAFA銆慶ometida por ABOGADO

      La condici贸n profesional, ABOGADO del acusado lo que otorga una mayor credibilidad y justifica en consecuencia el mayor desvalor de la acci贸n y el plus punitivo que lleva consigo.

      No es el motivo de la agravaci贸n punitiva el abuso de una relaci贸n personal, que no consta que existiera entre el acusado y el pagador de las facturas, sino la credibilidad profesional que alberga el cargo que ocupaba el acusado.

      La Confianza en el Delito de Estafa

      Siendo as铆, y todo indica que ello fue lo que sucedi贸, no resulta factible apreciar una relaci贸n de confianza entre el autor de la estafa y el sujeto pasivo del delito que no se solape con el enga帽o propio de la estafa y que presente por tanto una autonom铆a propia que justifique el plus de ilicitud que requiere el subtipo agravado.

      Si el contable de la empresa resulta enga帽ado por el hecho de que quien presenta la factura es un directivo de la empresa en Madrid y es esa la circunstancia que determina que se la abone en la creencia de que est谩 ante un acto l铆cito, no se aprecia ese doble desvalor de la conducta que exige el subtipo agravado. A no ser que se considere que el ser director de la oficina en Madrid entra帽a un plus de confianza empresarial que incrementa de por s铆 la antijuridicidad del hecho禄.

      Abogados Especialistas en Delito de Estafa

      La STS 785/2006, por su parte, dec铆a: 鈥Hemos dicho (STS 383/2004, de 24 de marzo), que en cuanto a la apreciaci贸n del subtipo agravado previsto en el art铆culo 250.7a CP, abuso de las relaciones personales existentes entre v铆ctima y defraudador, ha se帽alado la Jurisprudencia de esta Sala (ver STS n煤m. 890/03) que tal como se帽alan las Sentencias de 28 abril de 2000 y la 626/2002, de 11 de abril, la aplicaci贸n del subtipo agravado por el abuso de relaciones personales del n煤m. 7 del art铆culo 250 del C贸digo Penal queda reservada para aquellos supuestos en los que adem谩s de quebrantar una confianza gen茅rica, subyacente en todo hecho t铆pico de esta naturaleza, se realice la acci贸n t铆pica desde una situaci贸n de mayor confianza o de mayor credibilidad que caracteriza determinadas relaciones previas y ajenas a la relaci贸n subyacente, en definitiva un plus que hace de mayor gravedad el quebrantamiento de confianza impl铆cito en delitos de este tipo, pues en caso contrario, tal quebrantamiento se encuentra ordinariamente inserto en todo comportamiento delictivo calificable como estafa (Sentencias 2549/2001, de 4 de enero de 2002, y 1753/2000, de 8 de noviembre).

      En STS. 1090/2010 de 27.11, se recuerda que esta Sala tiene establecido sobre el subtipo agravado de estafa del art. 250.1.7o del C. Penal que se estructura sobre dos ideas claves. La primera de ellas -abuso de relaciones personales -, que mirar铆a a un grado especial de vinculaci贸n entre autor y v铆ctima; la segunda -abuso de la credibilidad empresarial o profesional-, que pondr铆a el acento no tanto en la previa relaci贸n entre autor y v铆ctima, sino en las propias cualidades del sujeto activo, cuya consideraci贸n en el mundo de las relaciones profesionales o empresariales har铆an explicable la rebaja en las prevenciones normales de cualquier v铆ctima potencial frente a una estrategia enga帽osa (STS 422/2009, de 21-4 y 813/2009 de 7-7).

      Por ello la STS. 979/2011 incide que en cuanto a la agravaci贸n espec铆fica prevista en el art铆culo 250.7a del C贸digo Penal, es cierto que el delito de estafa requiere, como v铆a natural del enga帽o, el aprovechamiento de una cierta relaci贸n de confianza, bien previamente existente o, como ocurre de ordinario, creada por la maniobra enga帽osa desplegada por el autor.

      Esta Sala ha se帽alado que la agravaci贸n que se examina requiere de una confianza previa, a帽adida a la gen茅rica afectada ya por el enga帽o, de manera que el autor aproveche sus relaciones personales para su prop贸sito defraudatorio, en ocasiones en las que esas relaciones son determinantes para debilitar la reacci贸n que naturalmente cabr铆a esperar de la v铆ctima, que, precisamente por tales relaciones, no llega a producirse.

      Partiendo de esa postura restrictiva a la apreciaci贸n del subtipo, en este caso no se aprecia ese plus. No se detecta un 鈥渁liud鈥 suficiente para dotar de contenido singular al subtipo agravado; m谩xime a la vista de la pobreza descriptiva de la sentencia sobre ese elemento.

       El recurrente quer铆a enriquecerla con las adiciones postuladas a trav茅s del primero de sus motivos. Pero, am茅n de que tampoco esos nuevos aspectos bastar铆an, esa pretensi贸n es inacogible por razones que se analizan en el siguiente fundamento禄.

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